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| La tarea de recuperación en la Codependencia |
La Codependencia como las demás adicciones es una enfermedad. En el ámbito de las adicciones, se utiliza el concepto de recuperación en lugar del de curación.
Desde el punto de vista psicológico Charles Whitfield (24), asienta la recuperación en varios puntos:
1- Reconocer que somos impotentes con respecto al poder que podemos ejercer sobre otros, de tal manera que nuestra vida se ha vuelto inmanejable.
2- Como la codependencia es una enfermedad caracterizada por la pérdida o alejamiento del sí-mismo, la recuperación implica comenzar a reconocer nuestro verdadero sí-mismo, y en él sus deseos y necesidades.
3- Identificar y reconectarnos emocionalmente con nuestro dolor proveniente de pérdidas por las que no hemos hecho los duelos correspondientes, o las experiencias traumáticas, acomañados por un personas seguras y entrenadas.
4- Identificar y elaborar nuestros temas principales.
Los abordajes terapéuticos de los puntos señalados implican un compromiso cognitivo, emocional y experiencial. Estos abordajes pueden ser realizados en los ámbitos de: los grupos de autoayuda; los grupos psicoterapéuticos y en el de la psicoterapia individual. Estos diferentes ámbitos no son excluyentes sino complementarios en el camino de la recuperación.
Los grupos de autoayuda:
Los grupos de autoayuda son una forma específica de redes sociales. La red genera una cantidad de energía tal que es capaz de remodelar la sociedad, ofreciendo al individuo apoyo emocional, intelectual, espiritual, transformándose en "un hogar invisible".
Los grupos de autoayuda brindan contención emocional para enfrentar situaciones angustiantes psíquicas y/u orgánicas, así sus miembros se ayudan unos a otros, mientra que simultáneamente adquieren la fortaleza del grupo como unidad. La función de estos grupos es ofrecer apoyo y enriquecimiento mutuo, fortalecer a los individuos y cooperar en su transformación. Se logra así comprender mejor la situación, intercambiar conocimiento y experiencias, y por lo tanto recuperarse de situaciones o enfermedades psicológicas u orgánicas, o bien evitar su avance, limitando de esta forma sus consecuencias. El sólo hecho de poder compartir con los pares las vicisitudes del problema que lo aqueja, es un hecho terapéutico.
Sus miembros se reúnen en iglesias, hospitales, escuelas y a veces en los propios hogares, tratando de tener una actitud democrática y abierta a la comunidad. Deciden la periodicidad de sus reuniones, y suelen hacerlo semanalmente entre una y dos horas, en recintos no muy grandes. Suelen contar con una cantidad de integrantes habitualmente no mucho mayor de veinte personas, eligiéndo a los coordinadores de entre sus componentes.
De esta manera, creando un ambiente cálido y hospitalario, tratan de sentarse en círculo, para poder compartir mejor sus experiencias y opiniones frente al resto del grupo. Y entre todos tratan de establecer códigos internos y objetivos que los cohesionen.
Normalmente en estos grupos existen entre sus miembros ciertos supuestos sobre la forma de vincularse. No se juzga ni se critica, no se interpreta ni se aconseja. Tampoco se establecen diálogos ni discusiones. Cada participante habla desde su propia experiencia.
Las personas reflexionan pidiendo la palabra uno a la vez sobre los temas que les ocupan y comparten sus pensamientos con el resto del grupo para ser respetuosamente escuchados.
Guiados habitualmente por un "programa de 12 pasos", sus objetivos implican el crecimiento personal psicológico y espiritual. Al convertirse en observadores de sus propios procesos, van tomando consciencia de sus posibilidades de cambio, y del hecho de que los seres humanos pueden elegir su conducta cooperando con una fuerza superior a sí mismos. En este contexo, se entiende por fuerzas superiores, no sólo la idea de Dios, tal como lo comprenden las religiones tradicionales, sino cualquier elemento superior a uno mismo, como podría serlo el mismo grupo, o cualquier clase de entidad mayor al sí mismo.
Este modelo, usado por una gran mayoría de grupos en el trabajo de recuperación de diferentes conductas adictivas, fue creado hace más de 60 años en EEUU por dos alcohólicos que se reunieron con el objetivo de darse mutuo apoyo para enfrentar el problema del alcohol.
La psicoterapia grupal:
Esta debería ser una psicoterapia grupal dirigida particularmente a codependientes, o a personas que presentan el cuadro del Adulto-niño provenientes de familias disfuncionales, y coordinada por un psicoterapeuta especializado en codependencia.
La psicoterapia individual:
Es una psicoterapia en donde se pueden identificar, reexperimentar y elaborar las experiencias de pérdidas (duelos), abusos o traumas infantiles o de la vida adulta del codependiente. Este espacio permite además profundizar en aquellos aspectos de la codependencia que el sujeto va identificando a través de su participación en los grupos, tanto de autoayuda como psicoterapéuticos.
La literatura sobre el tema
La lectura del material de divulgación sobre el tema adictivo es uno de los elementos que sostienen la recuperación de cualquier adicción. En este caso, el material que se utiliza versa sobre adicciones en general y sobre codependencia en todas sus formas (ver bibliografía).
La lectura puede ser realizada de manera individual o bien de forma compartida en los grupos de autoayuda.
Ver las indicaciones bibliográficas en el apartado
Bibliografía Codependencia. |
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